Los sabores endulzados de la miel, el olor del bazar de las especias, la luz de los atardeceres, el tacto aterciopelado de alfombras mágicas, el sonido de la llamada a la oración...y lo que queda por descubrir. Estambul el despertar de los sentidos.
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3 comentarios:
Precioso lugar para sentir el aroma del pasado y su fuerte espiritualidad.
Un abrazo.
Estambul...
Es otro de esos lugares que ya no admiten más demora .
gracias por visitarme, tienes razón en tu comentario
Nada viene de fuera, todo está dentro. Sepamos descubrirlo !
pero en este caso esa nave viene desde Angola.
un abrazo
gracias por dejarme algo tan hermoso , en tu último comentario.
Un abrazo
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